La concepción de la obra de Gluck «YouWe» (TúNosotras) es fascinante. Según su biógrafa, la pintora Hannah Gluckstein (Gluck, aunque en su círculo prefería ser conocida como Peter) asistió con su amante, Nesta Obermer, casada con un rico hombre de negocios, a la representación de Don Giovanni de Mozart : «Se sentaron juntas en la tercera fila y sintieron que la intensidad de la música las fusionaba en una sola persona que se correspondía con su amor».
¿Qué hay de Nesta en la determinación de la mirada de Gluck/Peter? ¿Y de Peter/Gluck en Nesta? Estamos acostumbrados a la fusión por absorción, tan propia de las sociedades mercantiles, en las que una entidad (en este caso corpórea) somete su personalidad, su potencial creador, sus anhelos y su hado al de otra. Pero la fusión de Gluck/Peter y Nesta parece ser por integración, lo que se conoce como pura: ambos seres se disuelven para renacer en uno nuevo: YouWe.
«Dalla sua pace la mia dipende;
Quel che a lei piace vita mi rende,
Quel che le incresce morte mi dà.
S’ella sospira, sospiro anch’io;
È mia quell’ira, quel pianto è mio;
E non ho bene, s’ella non l’ha».
Don Giovanni, Acto I. Wolfang Amadeus Mozart
«De su paz depende la mía;
Lo que le place me da la vida,
Lo que la hiere la muerte me da.
Si ella suspira, suspiro también;
Es mía su ira, su llanto es mío;
Y no tengo dicha, si ella no la tiene».
