Munch tituló la obra «Primavera». A pesar de ser la estación de la llegada de la grácil Venus impulsada por Céfiro sobre una concha marina, apenas apreciamos su alegría vital en el movimiento de los visillos y en la luz templada que proviene del exterior.
En el interior parecen habitar todavía las sombras, la tristeza, la angustia y la desesperanza del más crudo invierno. Dos hermanas —podemos especualr por su parecido— viven en un doble interior: el suyo propio y el que las separa del exterior. Nada sabemos de su situación, ni de si su afección es solo física o también del alma. Una parece acompañar a la otra que, lánguida, reposa ausente su cabeza en un cojín.
¿Primavera? ¿Qué sucedió en invierno?
