El relato bíblico es preciso tanto sobre las dimensiones y distribución del Arca como de su contenido.

En Génesis 6, Yahvé instruye a Noé acerca de la construcción de Arca. Luego le indica que debe subir al Arca dos setenas de animales puros, macho y hembra; una pareja de animales impuros, macho y hembra, además de dos setenas de aves del cielo, machos y hembras.

La pintura de Hicks parece seguir el relato bíblico en la forma y pisos del Arca. Pero en lo que concierne a los animales Hicks se muestra transgresor: el león mira a cámara buscando la complicidad del espectador. Las instrucciones de Noé fueron claras: «De todo animal limpio subirán siete parejas, macho y su hembra».

El león viene acompañado por un tigre. ¿Lo descubrirá Noé?

 

[Edward Hicks. El Arca de Noé (1846). Public Domain. Wikimedia Commons]