Parece que unas chicas tienen una discusión más que acalorada en el burdel.  Las tabernas siempre fueron lugar para excesos, pero, también, refugio de artistas y poetas, de misterios y secretos. Basta con mirar las marcas de los francmasones en la pared, el desarrollo de Phi, el número de oro…

 

[Braunschweiger Monogrammist. Brothel Scene (1537). Public Domain. Wikimedia Commons]